Ya estamos aquí!!  Segunda entega del coleccionable  “A saber que se come por el mundo”.  Bien, el fascículo de hoy habla de PIZZA, pero lo que no sabeis es que nos hemos visto obligados a hacerla para no liar la manta ni crear un incidente diplomático.  Me explicaré.  Os acordareis que en el cuento de Blancanieves al final viene el principe  guapete y resultón, le da un piquito a la muchacha y se la lleva en el jamelgo a su Palace-House.  ¿Os acordais? Pues bién, era italiano el chico.  ¿Y qué más da, os preguntareis? Pues que los enanos que se quedaron compuestos y sin novia con “la que enredar”, eran de Teruel.  Pillaron un rebote del copón y se fueron a buscarla.  La encontraron, claro que la encontraron, pero la muy zorra no los reconoció.  Ella, vestida de Prada, bolso de Loewe y zapatos de Manolo Blahnik más un pedrusco de Tiffany’s,pizza ¡¡¡los ignoró!!!!

Tál fue la ofensa que los enanos decidieron montar una Pizzería en el mismo centro de Florencia, (los de Teruel nos establecemos donde queremos) por donde ella paseaba con sus doncellas día sí, día nó.  Ellos sabían que tenían que llegarle al estómago (si querían llegar a más sitios…) e idearon después de una noche loca,  la receta que a continuación os relato.

Si decidimos hacer la masa nosotros (y así fardar ante el/la socorrista) y no tenemos maquinita que nos amase, juntar en un bol, 200g. de agua, 50g. de éste pedazo de aceite de Belchite, -Familia Alfonso Muniesa-, y una pizca de sal, 400g. de harina y un trocito de levadura fresca,  la dejamos reposar que fermente la levadura y mientras, nos tomamos una cervecica.  Estos aceites delicatessen los podemos encontrar, entre otras, en una tienda castiza al final de la calle San Miguel, -Gastrópolis-, especialistas además en cerveza artesana.

Los enanos formularon una salsa de queso con la que recautivar a su amada,  procedente de los” libros” de La Rinconada del Queso, c/ Méndez Núñez (donde te tratan con un cariñico que pa qué), juntaron en una perolica, fuego suave,  dos quesos franceses Raclette y Comte 18 mois, unas cucharadas de Mascarpone y una chorradica de vino blanco, con resultados espectáculares.

Por otro lado se estaban preparando los champiñones, quitándoles el pie y dejando el sombrerico con” hueco” para meter dentro una anchoa  en aceite.  A la hora de colocarlos en la Pizza, hacerlo hacia abajo, con el fin de proteger la anchoa.

Los tomatitos cherry los cortaremos por la mitad y les espolvorearemos azucar, parmesano y orégano.

Con todos estos ingredientes los enanos montarón la pizza y se la dieron a probar a su amada ¡¡¡pero no le gustó!!!  Preocupados, hundidos y cabreados por que la muy zorra, ni flores,  empezaron a repasar todo a ver donde estaba el error…  Mudito grito, tontazos que le faltan las borrajas!  Se pusieron manos a la obra y esperaron un día sí y otro no para volverla a ofrecer…. y esta vez SI que SI, la muchacha vestida de Prada, despertó de su tontuna, abrazó con jolgorío a los enanos y gritó despendolada “las borrajas me han seducido, venid a mí”.  Agarró a los siete , el pedrusco de Tiffany  y se volvieron pal pueblo.

Le dejaron una nota al principe, esplicandóle el tema y la receta y cuenta la vecina que pilló un mosqueo del 29, como decimos en Oregón “¡que se jodan las de mi pueblo!” y fin. (Me parece que se me ha ido la pinza…)  Decir que la cuadrilla acabó hasta altas horas con un cabernet sauvignon, rosadito, fresco hasta decir basta, de la bodega bal d’Isábena.  Isábena , en el somontano.   Florentino estuvo y lo vio todo….

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