“No habernos conocido, hubiese sido la mejor suerte”.

Me animaron (una que le dá por hacer mermelada de Melocotón & Cebolla…) a conocer una asociación para el estudio de la Gliomatosis Cerebri infantil y bla, bla, bla… Al cabo de dos años el “rescatado” soy yo.  La fuerza que Móniccanelon pinka y su chicarrón (son de Huesca) te transmiten, asusta (menos mal que yo soy de star wars).  El punto al que están llevando su historia es para quitarse la boina,  la implicación con sus “voluntari@s” es de corazón y la empatía que ha calado en los habitantes de la ciudad de Huesca, se estudiará en alguna universidad…

Hay un lugar llamado http://izaslaprincesaguisante.org/donde los platos se sirven fríos y contra natura, se van calentando cuanto más van entrando en tí,  aquí lo dejo…  hemos venido ha hacer unos Canelones Pink, lo más pink que han podido ser….freiremos unas codornices con unas setas, las desmenuzaremos y reservamos.  Cocemos la borraja del tamaño de la pasta, acordaros de ese “verde bonito” y lo reservamos tó.  Para conseguir ese rosa en el canelón, le añadimos unas gotas de colorante alimentario en el agua y ya está.  Rellenamos y colocamos en una bandeja de horno.  Para la salsa usaremos una bechamel común y le añadiremos unas gambicas fritas y peladas y el jugo de las cabezas, batiremos  y cubriremos la pasta con ella.   Al horno a baja temperatura, sólo calentar, no gratinar.  Sacamos y acompañamos con unos cherrys a la plancha con sal/azucar y unas briznas de parmesano.  Chupao!

Rosa, rosae quiere ser un abrazo de trufa, de revollones y de mil pimientas a la vez que nos haga estornudar, despertar y reir… “No habernos conocido, hubiera sido la mejor suerte.”

 

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