A las 5 de la tarde Macarena había quedado para verse con Juan Carlos, desde la separación no se habían vuelto a ver y de ésto hacía ya seis días, eligieron El Botánico, lugar con encanto.  Manu, sirvió los cafés y les puso un bizcocho de zanahoria para acompañar (cosas de Juan Carlos).  La conversación entre ellos iba animada y alegre, pero algo importunó a Macarena.  El se disculpó de inmediato y poniendo rodilla en tierra le dijo eso de “a Dios pongo por testigo que jugaré a la Play sólo los fines de semana y fiestas de guar_20160210_183911dar…” Macarena (que era del Picarral) le contestó “niño, a tí de mayor te gustaría ser normal..?”.  Manu, que desde su puesto era sabedor de la situación (y el resto del bar también) decidó intervenir y preparó unos bombones de chocolate.

Usó una cubitera de silicona, y puso en el fondo un molde para que al rellenar se quedara ese hueco vacio.  Una vez frío, quito el objeto y lo lleno de mermelada de Borraja que hace una mocica por Foz-Calanda.

Llegó con el plato a la mesa (que seguía movidita) y les dijo, chicos os dejo estos corazones, Blanco y Negro, porque estais ahí, pero recordar que hay un montón de grises en medio y Rojo, porque la pasión no puede faltar…y en el cassette sonaban Los Pecos.

Anuncios