Volvía Mariol de su sesión matutina de “correveydile”, sonriente toda ella, con una mata borraja bajo el brazo.  Hacía días que le rondaba la ídea de hacer una ensalada “fresh green” y como Cristian estaba con las ovejas liado, dijo, hoy es la mía!  Lo primero fué llamar a Javier y pedirle una flores de borraja (Ixeia), ese punto ¡chic! que todo platDSC_1513o necesita tener.  Contó todos los ingredientes 2 y 2, 22, me llevo tres…tenemos todo, comenzamos!

Escabecharemos (suave) un trozo de cuello de ternasco, el cual desmigaremos y dejaremos templado en su caldo.  Las mandarinas las cortaremos en trocicos al igual que el pomelo desidratado y escarchado (lo venden así, éste es del mercado central, en tiendas de frutos secos), seleccionamos las hojas de la borraja más molonas y simplemente las freimos un poquico (las guardamos en papel absorvente para que se enfrien y se queden crunch!)  Mariol se estaba dejando embriagar por los aromas que le aportaban los cítricos y concluyó con una vinagreta de miel, naranja exprimida y aceite… optó por una base de escarola y se sentó.

A Cristián se le oía trastear por los corrales, llevaba todo el día de aquí para allá y gritó aquello de “cariiiii, que hay de cena… Mariol sonrío de oreja a oreja y le contestó “Ensalada templada de Ternasco escabechado ligero con carácteres de Mandarina & Pomelo sobre una escarola triste arropada con las hojas de borraja fritas salpicada en vinagreta fresh”  Pero no había caracoles? contestó el mozo.  Vió el plato, se enamoró, le subieron los colores, lo probó, lloró, se perdió untando, volvió, le bajaron los colores, miró a su compañera y dijo “siempre nos quedará El Tubo”

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