Manolo miraba la nedsc_1889vera con carita de deseo, pero no encontraba nada, llevaba tiempo queriendo sorprender con un postre a Pepa y Jóse y la idea no le cuajaba.  Había oído hablar de uno que hacía cosas raras con la borraja, pero no se fíaba, hasta que un día un compañero, Santi, le contó cosas de él y se puso a investigar.  El jueves venían la pareja a cenar y el postre era esencial para introducir sensualidad en el ambiente.  Descubrió que la borraja tenía “tronchos” (los tubos) y decidió rellenarlos de chocholate a base de jeringuilla, sal y aceite por encima y olé!  Sabía que Pepa le gustaba con insistencia el chocolate blanco y se lanzó a crear una chocolatina con esfera de melocotón en almibar y capirote de borraja.  Cómo no hay dos sin tres probó a hacer lo mismo pero con una fresa, con un resultado sedoso.

Terminada la cena, Manolo se dispuso a presentar sus “fruits attack”.  Jóse quedó impresionado con los contrastes y carnosidad de la fresa, Pepa reía sóla jugando con la esfera de melocotón y su punto exótico.  El desparrame llegó al probar los tronchos, dónde las complicidades aparecieron y los toques de piel se hacían insistentes.  Ya se sabe a veces la mejor pareja puede ser tres…

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